Iglesia Adventista en Bolivia

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La Iglesia Adventista del Séptimo Día es un movimiento religioso mundial, basado en las Sagradas Escrituras y su misión en esta tierra es cumplir el mandato del Señor Jesucristo de “ir a predicar el Evangelio” (San Mateo 28:18-20). Dicho mandato fue ejemplificado por Cristo, quien al venir a esta tierra y participar de la vida con el ser humano, cumplió el triple misterio de: predicar, enseñar y sanar.
Mediante el cumplimiento de la misión integral de Jesús, es posible volver al hombre a la comunión con Dios, que implica la restauración del hombre a la imagen de Dios, en los aspectos físico, mental y moral. Esta misión divina de predicar, enseñar y curar, constituye el eje de nuestro programa mundial de evangelización: proclamar el evangelio de Jesucristo, brindar educación cristiana, prevenir y curar las enfermedades mediante nuestro sistema educativo y las instituciones de salud y el área eclesiástica.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día trabaja en nuestro país desde el año 1907, posteriormente su Personería Jurídica es aprobada y reconocida por Resolución Suprema del 04 de Noviembre de 1930 como la “Misión Boliviana de los Adventistas del Séptimo Día”, y actualmente con Personería Jurídica reconocida por Resolución Suprema 182813 del 07 de Diciembre de 1976 como la “Asociación Boliviana de la Iglesia Adventista del Séptimo Día”.

ÁREAS DE ACCIÓN DE LA I.A.S.D
Área Educativa
El trabajo educativo desplegado por la Iglesia Adventista ha sido arduo, relevante y de un impacto social determinante por haber sido la pionera en brindar educación en el área rural, de manera especial en las comunidades aymaras desde 1921, fecha cuando oficialmente se fundó la primera escuela adventista con sede en la comunidad de Rosario, provincia Pacajes del departamento de La Paz. Esta labor permitió la recuperación e integración del hombre campesino boliviano a la vida de la sociedad, y la liberación de las condiciones de vida negativas en las cuales se encontraba.
Es necesario destacar que en la década de 1940 el sistema educativo adventista operó cerca de 300 escuelas rurales esparcidas en las comunidades del Altiplano y los Yungas. Este sistema educativo se destaca por la inclusión de valores cristianos como base para la formación moral del ser humano, y por el énfasis en los principios de higiene y limpieza. Además inició en Bolivia el componente de la educación para la producción, que brinda a los estudiantes menos favorecidos económicamente la oportunidad de tener acceso a la educación, permitiendo devolver al ser humano su divinidad tan venida a menos en esos tiempos. De esta manera se cumplen los postulados filosóficos de la educación cristiana adventista al enseñar que: “La verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudio. Significa más que una preparación para la vida actual. Abarca todo el ser, y todo el período de la existencia accesible al hombre. Es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara al estudiante para el gozo del servicio en este mundo, y para un gozo superior proporcionado por un servicio más amplio en el mundo venidero” (La Educación, pág. 11).

Área de la Salud
Desde 1930, en convenio con la Municipalidad de Chulumani y el Ministerio de Salud, la iglesia recibió la administración del Hospital de Chulumani, en la provincia Sud Yungas del departamento de La Paz, que fue atendido hasta 1970, dotándolo de la infraestructura necesaria y convirtiendo ese centro de salud en un verdadero lugar de recuperación de la salud integral. Es digno de mención, el hecho de que allí funcionó la primera escuela de enfermeras, en donde se formó al personal paramédico que luego trabajó incluso en otras instituciones de la iglesia fuera de Bolivia. Hasta allí acudieron personas en busca de recuperación como es el caso del ex presidente de nuestro país, don Enrique Hertzog y otras personalidades, debido a la seriedad y responsabilidad con que se realizaba la atención.
De igual manera, en Guayaramerín se estableció un médico de la iglesia para atender las necesidades de salud de la región. Su dedicación y espíritu de servicio hicieron que la población ofreciera en convenio la administración del Hospital de Guayaramerín, en la provincia Vaca Diez del Departamento del Beni, hasta 1966. la calidad de los servicios, el esmero y la dedicación, convirtieron a este centro de salud en el lugar preferido para los pacientes de toda la región, traspasando su influencia aun las fronteras del vecino país - Brasil. Para brindar una mayor cobertura en el campo de salud, en 1949 se construyó la lancha “Maranatha”, que con personal del Hospital Adventista de Guayaramerín recorría el río Mamoré, brindando asistencia médica y dental a las comunidades alejadas, en la ribera del río.
Otra obra destacada fue la labor realizada por la llamada Clínica Rodante que, con personal especializado y los medicamentos necesarios, recorría el área rural del altiplano y los yungas, brindando atención a las comunidades más necesitadas más necesitadas.
Merece también una mención especial la asistencia humanitaria brindada por una avioneta a las distintas poblaciones alejadas en el departamento del Beni, con sede en Trinidad y posteriormente San Joaquín.

Área de Asistencia Social
La acción social desplegada por la iglesia a favor de las personas menos favorecidas ha sido vigorosa, permanente, y sin distinción de credo religioso, ni inclinación política.
A partir del convenio del 8 y 18 de junio de 1954, firmado entre los gobiernos de Bolivia y los Estados Unidos de Norteamérica, la Iglesia Adventista es considerada como una Agencia Voluntaria, sin fines de lucro, para brindar socorro y rehabilitación. Con el propósito de brindar un servicio más dinámico y eficiente a la comunidad, la acción social de la iglesia se canalizó mediante OFASA (Obra Filantrópica de Asistencia Social Adventista), institución que recibió el apoyo del gobierno boliviano, en diferentes gestiones, mediante resoluciones supremas y ministeriales, donde se otorgó la exención de gravámenes de todos los equipos, alimentos, ropa, vehículos y otros para ser internados al país, a fin de viabilizar su labor a favor de las clases más necesitadas.
En 1982 se firmó un convenio entre el gobierno boliviano y OFASA-SAWS, para la ejecución de un programa sostenido de asistencia social a favor del país, programa que en la actualidad es operado por ADRA (Agenda de Desarrollo y Recursos Asistenciales), reconocida como una ONG, con Personería Jurídica No. 127350 del 28 de diciembre de 1994.
Ha sido múltiple el apoyo brindado a todo el pueblo boliviano, logrando en muchos casos, paliar la situación de extrema pobreza. En otros, brindando el acceso y creando las condiciones para mejorar la calidad de vida, en base a la dotación de infraestructura básica y otros servicios prestados.
En la actualidad, la administración de ADRA/BOLIVIA está dirigida desde su oficina nacional, ubicada en la sede de gobierno, y algunas otras oficinas regionales ubicadas en el país. Muchos de los proyectos desarrollados a favor de las poblaciones son ejecutados mediante convenios con las Alcaldías y otras entidades representativas de las comunidades.
La Iglesia Adventista también desde el año 2006 es participante y promotora del Proyecto de Donación de Sangre a nivel nacional, donde cientos de miembros de la iglesia participan donando sangre para salvar vidas. Con lemas como “Más vida” y “Vida por vidas”.

Área de Publicaciones
Otras de las actividades de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Bolivia, desde sus inicios es el programa de promoción y difusión de libros y revistas con un alto contenido de beneficio para la sociedad cuyos títulos y artículos tratan sobre educación, nutrición, salud y orientación moral. Muchos adventistas dedican su tiempo a ser colportores, un ministerio empleado enteramente a la difusión y promoción de este tipo de publicaciones. También es importante destacar que quienes participan mayormente en la distribución de estos materiales, son estudiantes de nuestras instituciones educativas quienes aprovechando el periodo de receso pedagógico, lo dedican a estas actividades, visitando diferentes ciudades y países, en campañas de promoción de dicha literatura y, de esta manera obtienen una ayuda para proseguir sus estudios en los colegios y la universidad.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día en Bolivia busca ser el medio a través del cual el hombre y la mujer boliviana lleguen a encontrar el mejor sentido para sus vidas y conformar una sociedad armónica en una convivencia pacífica y feliz y eso se logra solamente practicando los valores cristianos enseñados por nuestro Señor Jesucristo y permitiendo que Dios sea parte de la vida del ser humano.

Martes, 13 de Octubre de 2009 13:17